La Tasa Anual Equivalente es el dato más importante a la hora de comparar depósitos — y el más malentendido. Te explicamos qué es, cómo se calcula oficialmente, y por qué nunca debes comparar por TIN.
La TAE (Tasa Anual Equivalente) es el indicador que refleja el rendimiento real anualizado de un depósito, incluyendo el efecto de la frecuencia con la que se liquidan (se pagan) los intereses. Es un dato regulado: todos los bancos están obligados a calcularlo siguiendo la misma fórmula oficial, lo que la convierte en el único indicador realmente comparable entre productos distintos.
Esto la diferencia del TIN (Tipo de Interés Nominal), que es simplemente el porcentaje acordado con el banco, sin tener en cuenta cómo ni cuándo se abonan esos intereses.
El Banco de España establece la fórmula de cálculo en su Circular 5/2012:
Donde n es el número de veces al año que se liquidan los intereses: 1 si es anual, 4 si es trimestral, 12 si es mensual. Cuanto más frecuente es la liquidación, mayor es la TAE respecto al TIN, porque los intereses ya pagados generan a su vez nuevos intereses — el efecto de la capitalización compuesta.
Vamos a verlo con un caso real del mercado actual. El depósito de Deutsche Bank España a 12 meses, líder de nuestro ranking, tiene un TIN del 3,25% con liquidación trimestral de intereses (n=4). Aplicando la fórmula oficial:
Con 10.000 € a 12 meses, la diferencia entre fijarte solo en el TIN o en la TAE real son unos 4 € adicionales — una cantidad modesta en este caso concreto, pero que crece proporcionalmente con el capital invertido y con depósitos de liquidación más frecuente. El punto importante no es la cantidad exacta, sino que la TAE es siempre el dato fiel a lo que realmente vas a recibir, mientras que el TIN por sí solo puede llevarte a engaño al comparar productos con distinta frecuencia de pago.
Puedes repetir este cálculo con tu propio capital y cualquier depósito del ranking en nuestra calculadora de rentabilidad.
Si un banco te ofrece un depósito al "3,10% TIN con liquidación mensual" y otro te ofrece "3,05% TAE", podrías pensar que el primero es mejor por tener un número más alto — pero estarías comparando dos cosas distintas. Conviertiendo el primero a TAE real, podría quedar por debajo del segundo. La única comparación correcta es TAE contra TAE, nunca TIN contra TAE ni TIN contra TIN entre productos con distinta frecuencia de liquidación.