Son los dos datos que verás en cualquier depósito, y confundirlos puede hacerte elegir la opción menos rentable. Te explicamos qué significa cada uno y cómo se relacionan.
Es el porcentaje "en bruto" que el banco te ofrece, sin tener en cuenta cómo ni cuándo se pagan los intereses. Por sí solo, no permite comparar dos depósitos con distinta frecuencia de pago.
Incorpora el efecto de la frecuencia de liquidación de intereses (capitalización compuesta). Es el dato oficial y regulado que permite comparar cualquier depósito en igualdad de condiciones.
La TAE de un depósito es siempre igual o superior al TIN, nunca inferior. Si la liquidación de intereses es anual (n=1), TAE y TIN coinciden exactamente. A partir de ahí, cuanta más frecuente sea la liquidación (trimestral, mensual), mayor es la diferencia entre ambos — aunque con los tipos de interés actuales del mercado (en el entorno del 2-3,5%), esa diferencia suele ser de pocas centésimas de punto, no de puntos enteros.
Por ejemplo, un TIN del 3,00% liquidado mensualmente genera una TAE de aproximadamente el 3,04% — una diferencia real, pero modesta con los tipos actuales.
Aunque la diferencia numérica sea pequeña con los tipos actuales, comparar por TIN sigue siendo un error: si dos bancos liquidan intereses con frecuencias distintas, sus TIN no son comparables entre sí de forma directa, mientras que sus TAE sí lo son siempre, por definición. La TAE es el único dato que homogeneiza la comparación, independientemente de la magnitud de la diferencia en cada caso concreto.
Además, la TAE es el dato que exige mostrar la normativa española como referencia principal en la publicidad de productos de ahorro — por eso en DepositosOnline.com ordenamos siempre nuestro ranking por TAE, nunca por TIN.